VeriFactu ya afecta a tu bar, cafetería o restaurante. Si emites tickets o facturas con un ordenador, una tablet o un TPV, tu programa de facturación tiene que cumplir el reglamento antifraude de la Agencia Tributaria. La parte tranquilizadora: bien planteado no cambia tu trabajo en la barra, cambia lo que hace tu software por dentro. Vamos a lo concreto: qué cambia de verdad, qué plazos te tocan y cómo adaptarte sin frenar el servicio en plena hora punta.
Qué es VeriFactu y por qué te toca aunque seas un bar pequeño
VeriFactu es el sistema que desarrolla la Ley Antifraude para asegurar que ningún programa de facturación permita «ocultar» ventas. En la práctica, obliga a que tu TPV genere cada ticket de forma que no se pueda borrar ni manipular después. Da igual que factures 200 € o 2.000 € al día: si usas un sistema informático para cobrar, entras. Y en hostelería casi todo el mundo usa uno, aunque sea una app en una tablet.
La clave es esta: la norma no persigue tus márgenes ni tu forma de cobrar, persigue el software que se pueda trucar. Por eso la responsabilidad se reparte entre quien fabrica el programa (que tiene que certificarlo) y quien lo usa (tú, que tienes que usar uno que cumpla).
Qué cambia de verdad en tu TPV de hostelería
Por dentro, tu programa de gestión pasa a hacer varias cosas nuevas de forma automática:
- Registros encadenados. Cada ticket queda «enganchado» al anterior con una huella digital. Si intentas eliminar uno, la cadena se rompe y se nota.
- Inalterabilidad. No se puede editar ni borrar una venta ya registrada; como mucho se emite una rectificativa, que también queda grabada.
- Código QR en el ticket. Cada comprobante lleva un QR y una leyenda tipo «Factura verificable en la sede electrónica de la AEAT» cuando trabajas en modalidad VeriFactu.
- Trazabilidad y conservación. El sistema guarda un registro de eventos y conserva los datos durante los plazos legales.
- Adiós al software de doble uso. Se acaban los programas con «caja B» o el botón de anular sin rastro.
El ticket de tu cliente cambia un poco
Lo único que verá tu cliente es un QR nuevo y una pequeña leyenda al pie del ticket. Nada más. Ni el cobro, ni la propina, ni la comanda cambian para él. Para ti, el cambio está en que el ticket ya no se puede «deshacer» como antes.
Comandero, datáfono y cocina: ¿tengo que cambiar el hardware?
Aquí hay mucha confusión, así que vamos al grano. El datáfono no factura, solo cobra: no está sujeto a VeriFactu por sí mismo. Quien factura es tu TPV. Lo explicamos con detalle en VeriFactu y el datáfono, porque es la duda que más se repite.
El comandero sí forma parte del sistema: manda la comanda al TPV, y es el TPV el que emite el ticket cumpliendo la norma. Si trabajas con comanderos, asegúrate de que van con una licencia de comandero preparada para VeriFactu conectada a tu software de sala. La cocina (KDS, impresoras) no emite facturas, así que no te preocupa.
Plazos: no esperes al último servicio
El calendario se ha ido ajustando, así que en vez de darte una fecha que mañana puede cambiar, quédate con el criterio, que es más útil:
- Los fabricantes de software ya debían tener sus programas adaptados y certificados. Es decir, tu proveedor de TPV ya tendría que ofrecerte una versión que cumpla.
- Las sociedades (SL, SA) entran antes que el resto.
- Autónomos y profesionales entran después, pero entran. Si llevas tu bar como autónomo, mira VeriFactu para autónomos para ver tu caso.
Consulta siempre el calendario actualizado en la sede electrónica de la Agencia Tributaria. Pero no juegues a apurar: adaptarte con margen te ahorra el atasco final, cuando todo el sector corre a la vez y los proveedores van saturados.
Qué pasa si no te adaptas
No es un trámite opcional. La Ley General Tributaria contempla multas de hasta 50.000 € por ejercicio para quien tenga o use un sistema de facturación que no cumpla los requisitos. No hace falta que Hacienda demuestre que ocultabas ventas: basta con usar un programa no conforme. Para un bar, esa cifra es sencillamente inasumible frente al coste de tener el software al día.
Cómo adaptar tu hostelería a VeriFactu, paso a paso
- Comprueba tu software actual. Pregúntale a tu proveedor si tu versión está certificada para VeriFactu. Si no sabe responderte con claridad, mala señal.
- Actualiza o cambia. Lo ideal es un TPV que ya nazca preparado, sin parches. Un software TPV para hostelería pensado para la norma te resuelve tickets, comanderos y QR de una vez.
- Activa la adaptación. Con un pack de adaptación a VeriFactu dejas tu sistema conforme sin montar nada por tu cuenta.
- Forma a tu equipo. Camareros y encargados deben saber que ya no se anulan tickets «a lo bruto»: se hacen rectificativas.
- Revisa un ticket real. Que aparezcan el QR y la leyenda. Si están, vas bien.
Un apunte si operas en el País Vasco
Si tu local está en Bizkaia, Gipuzkoa o Álava, no te aplica VeriFactu sino TicketBAI, que es el sistema equivalente de las haciendas forales. Son primos hermanos pero con reglas propias; te contamos las diferencias en VeriFactu vs TicketBAI.
VeriFactu o no VeriFactu: qué modalidad te conviene
La norma admite dos formas de cumplir. En la modalidad VeriFactu, tu TPV envía los registros de cada venta a la Agencia Tributaria de forma automática, casi en tiempo real; a cambio, tus obligaciones de conservación son menores y el ticket incluye la leyenda de verificación. En la modalidad no VeriFactu, no envías nada de continuo, pero tu software debe cumplir requisitos técnicos más estrictos de firma e inalterabilidad y quedas más expuesto a comprobaciones. Para un bar o un restaurante, con mucho volumen de tickets pequeños, la modalidad VeriFactu suele ser la más cómoda: te olvidas y el sistema trabaja por ti.
Preguntas frecuentes de hosteleros
¿Y las comandas de camareros en papel?
La comanda en papel es interna, no es la factura. Lo que cuenta es el ticket final que emite el TPV. Puedes seguir apuntando en la libreta si quieres, pero el cobro tiene que pasar por un sistema conforme.
¿Tengo que dar ticket siempre?
En hostelería lo habitual es emitir ticket (factura simplificada) en cada consumición. VeriFactu no cambia esa costumbre: cambia que ese ticket quede registrado sin poder borrarse después.
¿Y si tengo terraza con TPV móvil?
Igual que en barra. Si el dispositivo móvil emite tickets, su software tiene que cumplir. Da lo mismo que sea una tablet en la terraza: lo que cuenta es el programa que factura.
¿Las propinas afectan?
La propina no forma parte de la base de la venta, así que no cambia tu obligación con VeriFactu. Lo importante es que el importe de la consumición quede bien registrado.
¿Me sirve el TPV que ya tengo?
Solo si tu proveedor lo ha certificado para VeriFactu y te ha entregado la versión actualizada. Si tu programa lleva años sin mantenimiento o el proveedor no te da una respuesta clara, es más seguro cambiar a uno que ya nazca conforme.
En resumen
VeriFactu en hostelería no te obliga a cambiar tu forma de trabajar, sino a usar un TPV que cumpla la ley. El ticket gana un QR, las ventas dejan de poder borrarse y tú te quitas de encima el riesgo de una multa seria. Cuanto antes lo dejes montado, menos prisas y menos sustos.
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