Usar o tener un programa de facturación que no cumpla VeriFactu puede costarte hasta 50.000 € por ejercicio, y fabricarlo o venderlo hasta 150.000 €. No son cifras inventadas: están en el artículo 201 bis de la Ley General Tributaria, que la ley antifraude introdujo precisamente para que esto se cumpla. Te explicamos quién paga qué y cómo evitarlo.
Las dos multas que tienes que conocer
La norma distingue con claridad entre quien usa el software y quien lo fabrica:
| Conducta | Sanción |
|---|---|
| Tener o usar sistemas de facturación que no cumplen (el comercio) | Hasta 50.000 € por cada ejercicio |
| Fabricar o comercializar software que no cumple (el desarrollador) | Hasta 150.000 € por cada tipo de sistema y ejercicio |
| Comercializar software sin la certificación exigida | 1.000 € por cada sistema |
Fíjate en el matiz: como comercio, te sancionan por el simple hecho de tener instalado y usar un programa que no cumpla, aunque no hayas ocultado ni un euro. No hace falta que defraudes; basta con no estar en regla.
La sanción al comercio: hasta 50.000 € por año
Este es el punto que te afecta directamente. Si tu TPV no está adaptado a VeriFactu y estás obligado, la Agencia Tributaria puede imponerte una sanción fija de hasta 50.000 euros por cada ejercicio en el que se detecte. Es una multa por incumplimiento formal: no se trata de cuánto has facturado, sino de que tu herramienta no cumple los requisitos de integridad, conservación, trazabilidad e inalterabilidad.
Puedes consultar el marco sancionador y las preguntas frecuentes en la sede electrónica de la Agencia Tributaria.
La sanción al fabricante: hasta 150.000 €
La otra cara de la moneda protege al comercio honrado. El desarrollador que produzca o venda un programa que permita alterar registros, o que no lleve la certificación obligatoria, se expone a hasta 150.000 euros por cada tipo de sistema y ejercicio. Por eso es tan importante elegir un proveedor serio: cuando tu TPV cumple, esa responsabilidad la asume el fabricante con su declaración responsable.
Qué conductas concretas se persiguen
Más allá de la cifra, conviene saber qué comportamientos quiere cortar la ley:
- Programas que permiten llevar contabilidades distintas (la caja B de toda la vida).
- Sistemas que dejan no registrar apuntes o registrarlos de forma distinta.
- Software que permite alterar o borrar registros ya realizados.
- Programas que no conservan los registros o que no permiten verificarlos.
VeriFactu ataca todo esto de raíz encadenando cada factura con la anterior. Si quieres entender esa diferencia técnica frente al pasado, la vemos en VeriFactu frente a la facturación tradicional.
Cuánto cuesta la multa comparada con adaptarse
Hagamos números con la cabeza fría. Adaptar tu caja a VeriFactu es un gasto pequeño y previsible; la sanción es un pellizco de hasta cinco cifras. No hay comparación posible. Dicho de otro modo: el coste de cumplir es el mejor seguro que puedes contratar contra una inspección.
Y recuerda que las fechas ya están vencidas para la mayoría. Repásalas en los plazos y fechas clave de VeriFactu y confirma si te obliga en a quién obliga VeriFactu.
Cómo evitar la sanción hoy mismo
La forma de no pagar la multa es tan simple como usar un TPV que cumpla. Nada más. En GOTPV lo tienes resuelto en la página de adaptación a VeriFactu, y puedes dejarlo cerrado con el pack de adaptación a VeriFactu, que pone tu caja en regla sin que tengas que entender ni una línea de normativa.
Cómo se aplica la sanción en la práctica
La multa al comercio es una sanción por infracción formal grave: se impone por el hecho de tener y usar un sistema que no cumple, con independencia de que hayas defraudado. El importe se fija dentro del máximo previsto según las circunstancias del caso. En la práctica, lo que mira Hacienda es si tu programa reúne los requisitos de integridad, conservación, trazabilidad, inalterabilidad y accesibilidad; si falta alguno, hay infracción.
Qué agrava y qué atenúa
No todas las situaciones se tratan igual. Juega en tu contra la reincidencia o el uso deliberado de software manipulable. Juega a tu favor haber actuado de buena fe, colaborar y subsanar en cuanto se detecta. Por eso importa tanto poder demostrar que te pusiste en regla en cuanto conociste la obligación.
Quién responde: tú o el fabricante
Aquí hay que separar dos responsabilidades. El fabricante responde de producir y vender software conforme (hasta 150.000 €). Tú, como usuario, respondes de tener y usar un sistema que cumpla (hasta 50.000 €). Elegir un proveedor con declaración responsable no te exime de usar bien el sistema, pero traslada a él la carga de que el programa, en sí, cumpla. Es una red de seguridad que no tienes si usas un programa casero o sin soporte.
Un caso práctico
Imagina un restaurante que sigue usando un programa antiguo que permite borrar tickets. No ha defraudado, pero su herramienta no cumple. En una comprobación, la simple tenencia de ese software ya es sancionable. El coste de haber adaptado la caja a tiempo habría sido una fracción mínima de la multa a la que se expone. Esta es la lógica de fondo de toda la norma.
Cómo construir tu defensa (documentación)
Si algún día te revisan, tu tranquilidad depende de lo que puedas acreditar. Guarda:
- La declaración responsable del fabricante de tu TPV.
- La factura y fecha de la adaptación o del cambio de sistema.
- Ejemplos de tickets con el QR y la leyenda de verificación.
Con eso demuestras que usas un sistema conforme y que actuaste con diligencia. Si aún no lo tienes, resuélvelo con la guía para adaptar tu TPV o directamente con la adaptación a VeriFactu de GOTPV.
Preguntas frecuentes sobre las multas
¿Me pueden multar aunque no haya ocultado ventas? Sí. La sanción es por usar software no conforme, no por defraudar.
¿La multa es anual? El máximo se refiere a cada ejercicio, así que arrastrar el incumplimiento en el tiempo agrava el problema.
¿Y si mi proveedor no ha adaptado el programa? Cambia de sistema. La responsabilidad de usar un TPV conforme es tuya; no esperes.
Qué NO te van a sancionar (para no asustarte de más)
Conviene poner las cosas en su sitio: VeriFactu no persigue al comercio honrado por errores normales. No te sancionan por hacer una factura rectificativa, por anular una venta correctamente registrada, por aplicar descuentos o por tener un día de mucho lío con muchas anulaciones legítimas. Todo eso es operativa del día a día y queda perfectamente registrada.
Lo que se persigue es usar un sistema que permita manipular u ocultar, no equivocarte y corregir. Si trabajas con un TPV conforme y operas con normalidad, no tienes nada que temer. La multa está pensada para quien usa herramientas fuera de la ley, no para quien comete un error y lo corrige como está previsto.
En resumen
- Comercio con software no conforme: hasta 50.000 € por ejercicio.
- Fabricante que vende software no conforme: hasta 150.000 €.
- Adaptarte cuesta una fracción mínima de esas cifras.
No juegues con estas cantidades. Blinda tu negocio ahora mismo desde la página de adaptación a VeriFactu o prueba GOTPV gratis y factura con la ley de tu lado.