«¿Cuánto cuesta un TPV para mi tienda?» es la pregunta lógica, pero la respuesta honesta es: depende de qué llames TPV. No es lo mismo el software que el hardware, ni una caja que tres, ni un programa que solo cobra que uno que gestiona todo tu comercio. En vez de darte un número al azar, vamos a desglosarte todas las partidas para que sepas exactamente en qué se te va el dinero y qué no puedes quitar.
Las partidas reales de un TPV
| Concepto | Qué incluye | Cómo se paga |
|---|---|---|
| Software / licencia | El programa de gestión: ventas, stock, informes, VeriFactu | Licencia anual o cuota mensual |
| Hardware | Pantalla, impresora de tickets, cajón, lector de códigos | Compra única (o alquiler) |
| Datáfono | Cobro con tarjeta | Cuota y/o comisión por venta |
| Adaptación a VeriFactu | Que tu facturación cumpla la ley | Incluida o como pack aparte |
| Soporte y actualizaciones | Ayuda cuando falla y cambios legales al día | Suele ir con la licencia |
La confusión típica es mezclar todo en un solo número. Cuando pidas presupuesto, exige verlo desglosado así: es la única forma de comparar peras con peras.
Software: licencia anual o cuota mensual
El corazón del gasto es la licencia del programa. Hay dos modelos y ninguno es mejor en abstracto:
- Cuota mensual: entras con poco desembolso, pagas mientras usas. Bien para empezar o para negocios de temporada.
- Licencia anual: sale más a cuenta a la larga y suele incluir soporte y actualizaciones. Bien cuando ya tienes claro que el programa te sirve.
Lo que de verdad marca el precio no es tanto el modelo como qué funciones incluye: control de stock, variantes, fidelización, número de cajas, informes. Un programa que «solo cobra» es barato porque hace poco. Antes de comparar, ten claro qué necesitas de verdad; te ayuda la guía sobre qué mirar en un programa de gestión de tienda.
¿Cuota mensual o licencia anual? Elige según tu caso
Si acabas de abrir y quieres arriesgar poco, la cuota mensual te deja empezar con un desembolso pequeño y darte de baja si algo no encaja. Si tu negocio es de temporada (una tienda de playa, un comercio que factura sobre todo en campaña), pagar por meses también tiene sentido. En cambio, si ya sabes que vas a usar el programa a diario durante años, la licencia anual suele salir más barata en total y te blinda el precio frente a subidas. La pregunta no es cuál es más barato hoy, sino cuál te cuesta menos a dos años vista.
Hardware: compra una vez, elige estándar
El equipo (pantalla o TPV táctil, impresora, cajón, lector) es una compra que dura años. El consejo que te ahorra dinero: elige hardware estándar, no propietario. Si el software solo funciona con «su» máquina, quedas atado a ese proveedor para el mantenimiento y las reparaciones. Un buen programa corre sobre equipos comunes y te deja aprovechar lo que ya tengas, incluso empezar con un ordenador que ya tienes y añadir una impresora de tickets barata.
El datáfono, esa partida que se cuela
El coste de cobrar con tarjeta (cuota del datáfono más comisión por operación) es fácil de olvidar y suma cada mes. Cuidado con las ofertas de «software gratis» que a cambio te obligan a un datáfono con comisiones altas: puedes acabar pagando más que por una licencia normal. Compara el total, no solo el titular. Para elegir bien, tienes la guía de la academia de GOTPV sobre cómo escoger el datáfono.
VeriFactu: cuéntalo dentro del presupuesto
La adaptación a VeriFactu es obligatoria por la normativa antifraude de la Agencia Tributaria, así que no es un extra opcional: es parte del coste de tener una tienda en regla. Lo inteligente es elegir un software que ya la traiga incluida con sus actualizaciones legales, para no pagar aparte cada vez que cambie la norma. Repasa qué implica en VeriFactu en tu comercio. Si tu programa no la incluye, súmala al presupuesto; si la incluye, has ahorrado ese pico.
El coste que no aparece en el presupuesto: no gestionar bien
El TPV más caro es el que te hace perder ventas. Un programa que no controla el stock te deja sin lo que vende y con dinero parado en lo que no; uno sin fidelización deja escapar clientes que habrían vuelto. Esos euros no salen en ninguna factura, pero se van igual. Por eso mirar solo el precio de la licencia es un error: mira el retorno. Un buen control de stock (te lo contamos aquí) y una fidelización bien montada pagan la licencia solos.
Un ejemplo para ver las partidas juntas
Imagina una tienda de regalos que abre este año con una sola caja. Su presupuesto, bien desglosado, tendría estas líneas: la licencia del software (elige cuota mensual para arrancar con poco riesgo), el hardware (aprovecha un ordenador que ya tiene y añade impresora de tickets, cajón y lector de códigos, todo estándar y de compra única), el datáfono (comparando cuota más comisión entre un par de proveedores) y la adaptación a VeriFactu (que en su caso viene incluida con las actualizaciones legales, así que no suma aparte). Lo que no está en ninguna línea, pero es lo que más le va a rentar, es el control de stock y la fidelización que trae el programa: eso es lo que evita que compre mal y hace que el cliente vuelva. Cuando lo ve así, ordenado, deja de comparar por el número de abajo y empieza a comparar por lo que de verdad recibe.
Cómo pedir presupuesto sin equivocarte
- Pide el desglose por partidas (software, hardware, datáfono, VeriFactu, soporte).
- Confirma qué está incluido y qué se paga aparte (actualizaciones, segunda caja, soporte urgente).
- Pregunta por el precio a dos años, no solo la entrada.
- Exige una prueba antes de pagar: con tu catálogo, no con una demo genérica.
Preguntas frecuentes sobre el precio
¿Hay TPV gratis de verdad?
Hay versiones y pruebas gratuitas útiles para empezar, pero un sistema completo que cumpla la ley, gestione stock y tenga soporte tiene un coste. Distingue el «gratis para probar» del «gratis para siempre»; lo aclaramos en la guía sobre programas de gestión gratis.
¿El precio incluye la adaptación a VeriFactu?
Depende del proveedor. En algunos va incluida con las actualizaciones legales; en otros es un pago aparte. Pregúntalo antes de firmar, porque marca el coste real.
¿Puedo empezar con poco y ampliar?
Sí, y es lo recomendable. Arranca con lo que necesitas hoy (una caja, las funciones básicas) y amplía cuando el negocio lo pida, siempre que el programa te deje crecer sin cambiar de sistema.
En resumen
Un TPV para comercio no tiene un precio único: es la suma de software, hardware, datáfono, VeriFactu y soporte. La forma de no equivocarte es pedir el desglose, comparar lo que incluye cada opción, elegir bien entre cuota y licencia según tu caso y pensar en el retorno, no solo en la cuota. Un programa que gestiona bien se paga con las ventas que te ayuda a no perder.
Mira números concretos para tu caso. Consulta los planes y qué incluye cada uno en la página de precios de GOTPV, o cuéntanos tu tienda desde el software de gestión para comercio. Y si quieres asegurar precio y funciones a largo plazo, echa un ojo a la promoción de licencia anual Advanced Premium.