Si tienes un supermercado o una tienda de alimentación, VeriFactu no es una opción que puedas ir dejando: es una obligación legal que en 2026 ya está en marcha. La duda ya no es «¿me afecta?» (te afecta), sino «¿qué tengo que hacer y cuánto me va a costar adaptarme?». En esta guía te lo explicamos en cristiano, sin jerga fiscal, y te decimos exactamente qué mirar en tu TPV para estar en regla sin sustos.
Qué es VeriFactu, en una frase
VeriFactu es el sistema de la Agencia Tributaria que exige que los programas de facturación registren cada venta de forma inalterable, encadenada y trazable. El objetivo es acabar con el software de doble uso, ese que permitía ocultar ventas. En la práctica, tu TPV tiene que generar los registros de facturación con un formato concreto, encadenar unos con otros para que no se puedan borrar sin dejar rastro y, en el modo VeriFactu, poder remitirlos a Hacienda.
La norma nace del Reglamento que desarrolla la Ley Antifraude. Puedes consultar el marco oficial en la sede electrónica de la Agencia Tributaria y el texto legal en el BOE. Lo importante para ti: no es opcional y no depende de tu tamaño.
Qué cambia concretamente en tu supermercado
Para el día a día de una tienda de alimentación, VeriFactu se traduce en cosas muy tangibles:
- Tu software tiene que estar adaptado. El programa que emite tus tickets y facturas debe cumplir los requisitos técnicos de registro y encadenado. Un TPV antiguo o casero que no cumpla te deja fuera de la ley.
- Los tickets llevan elementos nuevos. Los documentos incluyen un código y, cuando aplica, un QR que permite verificar la factura. El cliente puede así comprobar que esa venta se ha registrado.
- No se puede alterar lo emitido. Si te equivocas, no borras: emites una rectificativa. El sistema guarda la traza completa.
- Responsabilidad del comerciante. Usar un programa no adaptado te expone a sanciones, así que asegurarte de que tu TPV cumple es parte de tu obligación.
La buena noticia es que si trabajas con un software moderno de gestión, esto no lo tienes que programar tú: lo resuelve el fabricante con una actualización. Lo que sí debes hacer es confirmar que tu proveedor lo ha adaptado y activarlo.
¿Y las fechas? Depende de tu caso
Las obligaciones de VeriFactu han ido entrando en vigor de forma escalonada, con plazos distintos según el tipo de contribuyente (sociedades, autónomos) y según seas fabricante de software o usuario. Como las fechas concretas dependen de tu situación y pueden ajustarse, no te fíes de un dato suelto en un blog: comprueba el plazo que te aplica en la información oficial de la Agencia Tributaria. Lo que no cambia es el fondo: en 2026 el sistema ya está operativo y lo que te toca es tener el TPV al día cuanto antes.
TicketBAI: si estás en el País Vasco, tu norma es esta
Si tu supermercado está en Álava, Bizkaia o Gipuzkoa, no te rige VeriFactu sino TicketBAI, el sistema equivalente de las Haciendas Forales vascas. La filosofía es la misma (registrar cada venta de forma trazable con un código y un QR en el ticket), pero los requisitos técnicos y los plazos los marca tu Diputación Foral. Asegúrate de que tu software soporta TicketBAI si operas allí; muchos programas, como GOTPV, contemplan ambos sistemas.
Cómo adaptar tu TPV sin cambiarlo todo
El miedo habitual es «voy a tener que tirar mis equipos y empezar de cero». En la mayoría de los casos, no. La adaptación a VeriFactu es sobre todo una cuestión de software, no de hardware. Los pasos suelen ser estos:
- Confirma que tu programa está adaptado o migra a uno que lo esté.
- Activa el modo VeriFactu (o TicketBAI) en la configuración.
- Revisa tus tickets para comprobar que incluyen los nuevos elementos.
- Forma al personal de caja en el flujo de rectificativas: ya no se borra, se corrige.
Con GOTPV, la adaptación viene resuelta. Puedes ver los detalles en la página de adaptación a VeriFactu y contratar directamente el pack de adaptación a VeriFactu, pensado para dejar tu TPV en regla sin que tengas que entender la letra pequeña de la norma.
Aprovecha para poner al día toda tu gestión
La adaptación a VeriFactu es una buena excusa para revisar el resto de tu operación. Si vas a tocar el software, comprueba también que tienes bien resueltos el control de stock y el control de caducidades, que son las otras dos grandes fugas de dinero de una tienda de alimentación. Un sistema que integra facturación conforme a la ley, stock y fresco te ahorra tener tres herramientas que no se hablan.
Y si estás calculando la inversión total, la adaptación a VeriFactu es una de las partidas que debes incluir; lo desglosamos en cuánto cuesta un TPV para supermercado.
Preguntas frecuentes de los supermercados sobre VeriFactu
¿Tengo que emitir factura completa en cada venta?
No. En el comercio al público sigues emitiendo tickets (facturas simplificadas) como hasta ahora; lo que cambia es que el registro de esa venta cumple los requisitos de VeriFactu por dentro. Solo emites factura completa cuando el cliente te la pide con sus datos, igual que siempre.
¿Me sirve mi TPV actual o tengo que comprar otro?
Depende del software, no del hardware. Si tu programa se actualiza para cumplir VeriFactu, tu equipo sigue valiendo. Si usas un sistema antiguo que el fabricante no va a adaptar, ahí sí tendrás que migrar a un software que cumpla. La pantalla, el cajón y las balanzas normalmente se aprovechan.
¿Y si vendo también por internet?
Las ventas online que factures desde el mismo sistema también entran en el ámbito de la norma. Lo cómodo es que un único software gestione tienda física y online con el mismo cumplimiento, en lugar de cuadrar dos mundos por separado.
¿Qué pasa si me equivoco en un ticket?
No se borra ni se rompe el papel y a otra cosa: se emite un documento rectificativo. El sistema guarda la traza de la corrección, que es justo lo que la ley busca. Tu personal de caja debe conocer este flujo para no intentar apaños que ya no valen.
¿Puedo seguir cobrando en efectivo?
Sí. VeriFactu regula cómo se registran las ventas, no cómo cobras. Efectivo, tarjeta o pago con móvil: todas se registran igual. Lo que no puedes es dejar ventas sin registrar.
¿Los tickets de la balanza también cuentan?
Lo que factura es el TPV en el momento del cobro, no la balanza al pesar. La etiqueta de la balanza es un documento interno para llevar el producto a caja; la venta se registra, conforme a VeriFactu, cuando pasas esa etiqueta por el punto de cobro y emites el ticket. Por eso es clave que balanza y TPV estén bien conectados y hablen el mismo idioma.
No lo dejes para el último día
VeriFactu no es un trámite que puedas aparcar: es la ley, y afecta a cómo cobras cada día. Cuanto antes tengas tu TPV adaptado, antes te olvidas del tema y vuelves a lo tuyo, que es vender. Adaptarse a tiempo es sencillo; hacerlo con prisas y multa de por medio, no.
Pon tu supermercado en regla hoy. Revisa la adaptación a VeriFactu de GOTPV, monta tu tienda con el programa de gestión para supermercado y, si quieres probarlo antes, empieza sin coste con la descarga gratis. Cumplir la ley y tener el mejor control de tu negocio pueden ser, por fin, la misma cosa.