Cuánto cuesta un TPV para supermercado (precios 2026)

Un TPV para supermercado no tiene un precio único: lo que pagas depende de tres cosas que casi nunca te separan bien en el presupuesto. La primera es el hardware (el terminal, el cajón, la balanza, el lector). La segunda es la licencia de software con la que gestionas ventas, stock y caducidades. Y la tercera, en 2026, es la adaptación a VeriFactu, que ya es obligatoria. Antes de que te den una cifra suelta, conviene que sepas qué entra en cada partida para no pagar de más por lo que no necesitas ni quedarte corto en lo que sí.

En esta guía separamos cada coste, te damos rangos razonables y el criterio para calcular tu propio presupuesto. Nada de cifras infladas: al final te decimos dónde ver los precios actualizados con transparencia.

De qué depende el precio de un TPV para supermercado

Un colmado de barrio y un supermercado de 400 m² con carnicería y pescadería no necesitan lo mismo, y por eso el precio se dispara o se contiene según tu caso. Estos son los factores que más mueven la cifra:

Si tienes producto a peso, no te saltes nuestra guía para conectar una balanza al TPV: ahí está buena parte del ahorro (o del sobrecoste) según cómo lo montes.

Hardware y software: dos partidas que debes separar

El error más caro es meter todo en el mismo saco. El hardware es una inversión de una vez (con reposición cada varios años); el software es una cuota que pagas por usar la licencia y recibir soporte y actualizaciones legales. Esta tabla te da una idea del orden de magnitud de cada bloque:

Partida Qué incluye Tipo de coste
Terminal TPV Pantalla táctil, ordenador, cajón portamonedas Pago único (inversión)
Periféricos Lector de códigos de barras, impresora de tickets Pago único
Balanza conectada Pesaje + impresión de etiqueta con código de peso Pago único + licencia
Licencia de software Ventas, stock, caducidades, informes, actualizaciones Cuota (mensual o anual)
Adaptación VeriFactu Registro y envío de facturas conforme a la ley Cuota / pack específico

La ventaja de un software moderno como GOTPV es que la licencia ya incluye el motor de gestión completo (stock, caducidades, informes) y las adaptaciones legales, así que no pagas por módulos sueltos cada vez que la normativa cambia. Puedes ver todo lo que entra en el programa de gestión para supermercado.

¿Y la cuota mensual? Qué estás pagando realmente

Mucha gente mira solo la cuota y decide por el número más bajo. Es un error. Una cuota barata que no incluye actualizaciones te sale carísima el día que VeriFactu, TicketBAI o cualquier cambio fiscal te obliga a pagar un desarrollo aparte. Cuando compares cuotas, pregunta siempre:

  1. ¿Incluye soporte técnico real, con alguien al teléfono?
  2. ¿Incluye actualizaciones legales (VeriFactu, IVA, etiquetado) sin coste extra?
  3. ¿El control de stock es de verdad o es un contador básico?
  4. ¿Puedes empezar con una prueba gratis antes de comprometerte?

Ese último punto importa más de lo que parece: probar el software en tu propia tienda, con tus productos, es la única forma de saber si te encaja. Por eso existe la licencia de prueba gratuita: montas el catálogo, haces ventas reales y decides con datos.

Balanzas y periféricos: el extra propio del supermercado

Aquí está la diferencia de precio más grande frente a una tienda de ropa o una ferretería. Un supermercado vende a peso, y eso significa balanzas que imprimen etiquetas con un código de barras que lleva incorporado el peso y el precio. Cuando el cliente pasa por caja, el lector interpreta ese código y no hay que teclear nada: menos errores, colas más rápidas y cuadre de caja exacto.

El coste depende de cuántos puntos de pesaje tengas (una balanza en fruta, otra en carnicería, otra en pescadería) y de si quieres balanzas de mostrador o de autoservicio. La licencia para balanzas es la que conecta ese hardware con tu software para que todo hable el mismo idioma. Si aún no lo tienes claro, mira cómo funcionan los códigos de barras de peso variable.

VeriFactu: un coste que en 2026 ya no es opcional

VeriFactu es el sistema de la Agencia Tributaria para que los programas de facturación registren cada venta de forma inalterable y trazable, y luchar así contra el software de doble uso. Para un supermercado esto significa que tu TPV tiene que estar adaptado por ley. No es un extra que puedas dejar para más adelante.

La buena noticia es que la adaptación tiene un coste acotado y, bien planteada, no obliga a cambiar de equipos. Te lo contamos entero en la guía de VeriFactu para supermercados y tiendas de alimentación. Puedes consultar la información oficial en la sede electrónica de la Agencia Tributaria.

Cómo calcular tu presupuesto sin pagar de más

Con todo lo anterior, tu presupuesto sale de sumar estas cinco líneas: (1) terminales según número de cajas, (2) periféricos por caja, (3) balanzas según puntos de pesaje, (4) cuota de licencia del software y (5) adaptación a VeriFactu. Un consejo: no dimensiones para el supermercado que quieres tener dentro de cinco años, sino para el que tienes hoy, y escala cuando haga falta. El software bueno crece contigo sin rehacerlo todo.

Antes de firmar nada, comprueba si te toca el Kit Digital, la ayuda pública para digitalización de pymes y autónomos que puede cubrir parte del software de gestión. Tienes las bases en Acelera Pyme. Y si el control de existencias es tu punto débil, empieza por ordenar el control de stock antes de comprar más hardware.

Compra única o cuota: cómo afecta a tu bolsillo

Otra decisión que mueve el desembolso es cómo pagas el software. Una licencia de pago único te evita cuotas, pero te deja solo el día que la ley cambia y necesitas una actualización. Un modelo por cuota (mensual o anual) reparte el coste e incluye soporte y actualizaciones, de modo que adaptarte a novedades como VeriFactu no sea un susto de última hora. Para un supermercado, que depende de estar siempre en regla y con la tienda funcionando, la tranquilidad de tener soporte y actualizaciones incluidas suele compensar de sobra la cuota. Haz el cálculo a varios años vista, no solo mirando el primer recibo.

En resumen

El precio de un TPV para supermercado se entiende cuando separas hardware, software y VeriFactu, y cuando cuentas las balanzas como lo que son: el corazón de tu operación en fresco. Pide siempre el desglose, exige actualizaciones legales incluidas y prueba antes de pagar.

¿Quieres una cifra para tu caso concreto? Monta tu supermercado en GOTPV sin coste con la descarga gratis, prueba las balanzas y el control de stock con tus propios productos, y luego consulta el programa de gestión para supermercado para ver exactamente qué incluye tu licencia. Así decides con números reales, no con estimaciones.