Las plataformas de reparto traen pedidos, pero se llevan entre el 15 % y el 30 % de cada uno. En una pizzería que hace 3.000 € al mes en delivery, eso son 450 a 900 € que no llegan a la caja. La alternativa no es dejar las apps: es tener tu propio canal de pedidos conectado al TPV y mover a tus clientes habituales a él.
Cómo llegan los pedidos a un TPV
- Carta online propia (web o QR) desde la que el cliente pide a domicilio o para recoger; el pedido entra en el TPV y se imprime en cocina como una comanda más.
- Pedidos por teléfono o WhatsApp que el personal introduce en el TPV con la ficha del cliente (dirección, teléfono, historial).
- Plataformas de reparto: llegan a su tablet y hay que transcribirlos, o se integran según el proveedor.
Qué debe hacer el TPV con un pedido a domicilio
- Guardar la ficha del cliente: dirección, teléfono, pedidos anteriores.
- Imprimir en cocina con hora de entrega y notas.
- Calcular el gasto de envío por zona o gratis a partir de un importe.
- Cobrar online, con tarjeta a la entrega o en efectivo, y registrar la venta con VeriFactu.
- Marcar el pedido como «en reparto» y «entregado» para que no se pierda ninguno.
Cómo mover clientes de las apps a tu canal
- Mete un flyer en cada pedido de plataforma con un QR a tu carta y un descuento en el primer pedido directo.
- Precio en tu web ligeramente inferior al de las apps (tú te ahorras la comisión, comparte una parte).
- Recogida en local con descuento: sin reparto y sin comisión.
- Guarda el teléfono de cada cliente en el TPV y envía promociones cuando baje la actividad.
Para qué negocios compensa más
Pizzerías, hamburgueserías, comida asiática, fast food y dark kitchens: cualquier negocio donde el delivery es más del 20 % de la venta. Con esos volúmenes, el canal propio se paga en el primer mes.
Organizar la cocina cuando entran pedidos de tres canales
Sala, recogida y domicilio compiten por la misma plancha. El TPV debe imprimir cada pedido en cocina con su origen y su hora objetivo: «DOMICILIO 21:15», «RECOGIDA 20:40», «MESA 7». Con una pantalla de cocina puedes ordenar por hora de entrega en vez de por hora de entrada, que es lo que evita que un pedido a domicilio salga tarde porque llegó justo detrás de una mesa de ocho.
Zonas de reparto y gastos de envío
Define dos o tres zonas por código postal o distancia, con gasto de envío distinto y pedido mínimo. El TPV aplica el gasto automáticamente al meter la dirección y te evita discusiones por teléfono. Revisa las zonas cada trimestre con los datos de pedidos: si una zona apenas pide y cuesta cara, quítala.
Control del repartidor y del efectivo
Cada pedido en reparto queda asignado a un repartidor con importe y forma de pago. Al volver, liquida: el TPV sabe cuánto efectivo debe entregar cada uno. Es la forma de que el cierre cuadre en un negocio con mucho pedido a domicilio, y de detectar pedidos «entregados» que nunca se cobraron.
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Preguntas frecuentes
¿Necesito una web para recibir pedidos en el TPV?
Ayuda mucho: una carta online con QR es el canal más cómodo para el cliente. Pero puedes empezar registrando en el TPV los pedidos que llegan por teléfono o WhatsApp.
¿Puedo seguir en las apps de reparto?
Sí. Lo habitual es mantenerlas para captar clientes nuevos y mover a los habituales a tu canal propio.
¿Cómo se factura un pedido a domicilio con VeriFactu?
Igual que una venta en barra: el TPV genera el registro con QR. Si el cliente pide factura, se emite desde el mismo pedido.
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