Un TPV puede costarte desde muy poco al mes hasta varios miles de euros de golpe, y la diferencia no está en la marca, sino en qué estás comprando. La pregunta “cuánto cuesta un TPV” no tiene una respuesta única porque un TPV son varias cosas a la vez: el programa, los aparatos y el mantenimiento. Vamos a separar cada parte para que sepas exactamente en qué se te va el dinero y puedas montar un presupuesto realista para tu comercio, bar o peluquería.
Las tres partidas de gasto de un TPV
Antes de mirar cifras, entiende que el coste se reparte en tres bloques. Confundirlos es el error más caro que puedes cometer:
- El software (el programa TPV): normalmente por licencia anual o cuota mensual.
- El hardware (pantalla, cajón, impresora, datáfono): un pago único al principio.
- Los servicios recurrentes: soporte técnico, actualizaciones legales (VeriFactu) y la comisión del datáfono por cada cobro con tarjeta.
Si aún tienes dudas sobre qué incluye cada componente, te conviene leer primero qué es un TPV y para qué sirve; ahí explicamos por qué el software es hoy más importante que el aparato.
Cuánto cuesta el software TPV
Aquí está la gran diferencia frente a hace diez años. Antes pagabas una licencia cerrada carísima; hoy el modelo habitual es de suscripción, con una cuota mensual o anual que incluye actualizaciones y soporte. Esto tiene una ventaja enorme: el programa se mantiene siempre al día con la ley sin que pagues extras, algo crítico en 2026 con VeriFactu en marcha.
El precio del software depende de las funciones que necesites: no cuesta lo mismo un TPV básico para cobrar que uno con control de stock, gestión de mesas, citas o varios puntos de venta conectados. No te dejes guiar solo por el número más bajo; mira qué entra en cada plan. Puedes comparar exactamente qué incluye cada opción en la página de precios de GoTPV, donde verás en claro qué funciones lleva cada nivel.
Cuánto cuesta el hardware
El hardware es un pago único y es donde más varía el gasto, porque depende de si compras equipo nuevo o aprovechas lo que ya tienes. Un software moderno funciona en un ordenador con Windows o en una tablet, así que muchas veces el hardware cuesta cero al principio. Te lo contamos en cómo usar un TPV en Windows.
Estos son los componentes y para qué sirve cada uno:
| Componente | Para qué sirve | ¿Imprescindible? |
|---|---|---|
| Pantalla táctil u ordenador | Ejecutar el software y registrar ventas | Sí (o usa el que ya tengas) |
| Impresora de tickets | Entregar el comprobante al cliente | Muy recomendable |
| Cajón portamonedas | Guardar el efectivo con seguridad | Sí, si cobras en efectivo |
| Lector de códigos de barras | Agilizar el cobro en tiendas | Solo comercio con muchos productos |
| Datáfono | Cobrar con tarjeta | Sí, hoy casi obligatorio |
| Balanza conectada | Vender a peso (fruta, carne, granel) | Solo según sector |
Un consejo: no compres hardware que no vayas a usar. Un bar no necesita lector de códigos y una peluquería no necesita balanza. Empieza por lo básico y amplía cuando el negocio lo pida.
Los costes que casi nadie te cuenta
Aquí es donde aparecen las sorpresas. Cuando pidas presupuesto, pregunta siempre por estos tres puntos:
- La adaptación a VeriFactu: si tu sistema no está homologado por la Agencia Tributaria, tendrás que actualizarlo o cambiarlo. Un buen software ya lo incluye; los sistemas antiguos te lo cobran aparte. Consulta las opciones en adaptación a VeriFactu.
- El soporte técnico: ¿está incluido o se paga por avería? Un TPV parado en plena hora punta cuesta mucho más que la cuota de soporte.
- La comisión del datáfono: el banco o la pasarela se lleva un pequeño porcentaje de cada cobro con tarjeta. No es del TPV, pero cuenta en tu margen.
Cuota mensual o pago único: qué te conviene
Es la duda más habitual. Cada modelo tiene su lógica:
| Cuota mensual/anual | Licencia de pago único | |
|---|---|---|
| Desembolso inicial | Bajo | Alto |
| Actualizaciones legales | Incluidas siempre | Se pagan aparte |
| Soporte | Normalmente incluido | Suele ser extra |
| Ideal para | La mayoría de negocios | Quien quiere pagar una vez y no depender de nadie |
Para la mayoría de comercios y bares, la suscripción sale a cuenta: entras con poco dinero, tienes todo cubierto y el programa nunca se te queda obsoleto ante un cambio de ley. Si prefieres asegurar el precio por un año entero, mira ofertas como la licencia anual GoTPV Advanced Premium, que suele salir más barata que pagar mes a mes.
Cómo montar tu presupuesto en 4 pasos
- Decide qué funciones necesitas de verdad (¿mesas? ¿citas? ¿stock? ¿control horario para tus empleados?). Si tienes plantilla, valora sumar el control horario.
- Comprueba qué hardware ya tienes y qué te falta.
- Elige el plan de software que cubra esas funciones en la página de precios.
- Antes de pagar nada, pruébalo gratis para no comprar a ciegas. Si el presupuesto aprieta, empieza con un TPV gratis y sube de plan cuando el negocio lo justifique.
Ejemplos de presupuesto según tu negocio
Para que lo veas aterrizado, así se reparte el gasto en tres casos típicos. Son ejemplos orientativos para que entiendas la lógica; los importes exactos los tienes en la página de precios:
- Bar pequeño: software con gestión de mesas, más impresora de tickets, cajón y datáfono. Si reutilizas una pantalla, el grueso del presupuesto es el software y la impresora.
- Tienda de barrio: software con control de stock, más lector de códigos, impresora y cajón. El lector es barato; el verdadero valor está en el control de inventario que te evita roturas.
- Peluquería o estética: software con agenda de citas y fichas de cliente, más impresora. Apenas necesitas hardware, así que casi todo el presupuesto es el programa.
En los tres casos, si aprovechas un ordenador que ya tienes, el desembolso inicial baja mucho y el gasto se concentra en la cuota del software, que es justo lo que se actualiza y te mantiene dentro de la ley.
Preguntas frecuentes sobre el precio de un TPV
¿Hay TPV sin cuota mensual? Sí, con licencias de pago único o anuales, pero recuerda que las actualizaciones legales suelen ir aparte. Valora el coste a dos o tres años, no solo el primer pago.
¿La adaptación a VeriFactu se paga siempre? Depende del sistema. Un software moderno por suscripción la incluye y se actualiza solo; un sistema antiguo puede cobrártela como un extra cada vez que cambia la norma.
¿Puedo empezar gratis y pagar después? Sí, y es lo más sensato: pruebas sin gastar y subes de plan cuando el negocio lo pide. Te lo contamos en el artículo sobre el TPV gratis.
¿El datáfono lo cobra el TPV? No; la comisión por pago con tarjeta es del banco o la pasarela, no del programa. Pero cuenta en tu margen, así que conviene negociarla.
La forma más barata de empezar
La respuesta honesta a “cuánto cuesta un TPV” es: menos de lo que temes si eliges bien, y cero si empiezas probándolo. Con GoTPV puedes descargar el programa y usarlo gratis en el equipo que ya tienes, sin permanencia y con VeriFactu de serie. Cuando veas cómo te cuadran las cuentas, compara los planes en la página de precios o aprovecha las ofertas de TPV vigentes. Calcula tu presupuesto con el negocio funcionando, no sobre una hoja de cálculo.